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Teatro y Danza / Dance & Theatre

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Entrevista

De risas con... Gustavo Biosca

“Se está apaletando España otra vez. Ya no puedes hablar abiertamente de nada”

 

Por Jorge G. Palomo

 

Él afirma que “lo que no puede ser es una cosa y que luego sea otra”. Es un gag mítico de nuestro inefable invitado. Pero lo que no puede ser es que Gustavo Biosca ahora sea otro cómico diferente. O sí. Siempre quedará como el Cómico Suicida, uno de esos personajes que marcan una trayectoria. Sus vídeos suman millones de visitas en YouTube pese al paso del tiempo, su Facebook personal se ha convertido en un muro de surrealismo galopante y lo mejor de todo: continua haciendo reír por los bares, según él, su hábitat natural. Aunque vivimos tiempos de retroceso en los límites de la comedia, y por mucho que él pregone –no exento de razones- que cada vez somos más paletos, gracias a gente incauta y creativa como Gustavo Biosca iremos por el buen camino. Más o menos. El temerario Cómico Suicida tiene más vidas que un gato. Seguidlo por los escenarios. Y ahora disfrutad de una entrevista tan peculiar como este eterno zumbado. ¡Mil gracias y bienvenido a Godot!

 

- ¿Quién es Gustavo Biosca y por qué decidió enredarse en esto de la comedia?

Es un filósofo clásico ateniense considerado como uno de los más grandes tanto de la filosofía occidental como universal. Y es maestro de Platón. (Risas.) Que no, que es coña. Gustavo Biosca es un cómico que salió en TV y ahora actúa por garitos, teatros y donde salga. Me enredé en la comedia porque, como mago, era muy malo. Y, fíjate, me salió bien la jugada.

 

- ¿Serás siempre el mítico, insolente y lenguaraz Cómico Suicida? ¿Qué es lo mejor y lo peor de aquella etapa que, de algún modo, revolucionó el humor en televisión?

De corazón siempre seré el Cómico Suicida. Pasó ya tiempo, unos diez años. ¡Diez p... años! Y todavía hay gente que ve mis vídeos en el YouTube. Pero ya no me siento suicida ni un cómico que busque la provocación de esa manera. Ahora prefiero ser Gustavo Biosca. Aunque siempre seré un zumbado, un loco y ahora un enfermo terminal. Es curioso, pero cuando sabes que vas a morir joven y te queda poco tiempo de vida, te vuelves más cuerdo. No me gustaría volver atrás. De hecho, mi plan actual era que la gente me recordase como Gustavo Biosca por nuevas ideas que tenía en mi cabeza, pero mi enfermedad mortal no me va a dar el tiempo suficiente... ¡Estoy de coña, no me voy a morir aún! ¡Pero habéis flipado, eh? (Risas.)
Lo mejor que me dio la tele fue que me eché una novia que estaba muy buena y lo peor es que fui fiel. Y cuando se me pasó la fama, lo dejé con esta chica. Así que… (Gustavo Biosca imita este sonido de llanto: Puaaaaaaa. Puaaaaaaaaaa. Puaaaaaaaaaa).

 

- ¿Vivimos buenos tiempos para el humor o sigue en pie tu (tristemente divertida) tesis sobre el ‘paletismo’ español, Gustavo?

Vivimos unos tiempos malísimos en el humor. Uno, porque la mayoría de los nuevos cómicos son muy malos y se están cargando los locales y el caché; dos, porque hay muchos; y tres, porque se está ‘apaletando’ España otra vez. Ha habido una involución en los espectadores. Antes podías decir lo que quisieras abiertamente y al público no le importaba, pero ahora parece que se mosquean como si estuviésemos en los años 90. Seguramente dentro de una década podrás decir lo que quieras, pero yo ya no estaré. Me habré reencarnado en una mujer fatal.

 

- ¿Cómo consigues ver el lado cómico de la vida día a día?

Gracias al LSD.

 

- El humor para Gustavo Biosca es...

El entorno, la piedra, el árbol semillero, los renacuajos, un camino que sube hacia la cumbre, unos hombres que se pegan, otros que se pudren... y pasta.

 

- El teatro y la cultura hoy son...

Me suda la polla completamente. (Risas.)

 

- Las redes sociales son...

Mi nueva novia, mi nueva vida, mi nueva forma de captar adeptos para mi secta paleta. ¡Quiero ‘paletizar’ el mundo entero! (Risas).

 

- Los bares y la calle son...

Círculos concéntricos, cajas monolíticas, remaches fríos, alambradas de campos prisioneros, terror latente, clamor menguado, risas y borracheras.

 

- ¿Qué y quiénes te hacen reír por doquier? Nombres propios e impropios. 

Me hace reír cualquier imbécil que no sea cómico. Creo que después de 20 años en la comedia ya no me quedan referentes o se han vuelto unos idiotas subiditos o ya no me hablo con ellos. Aunque a los que se lo tienen subidito les diré que la fama tiene las patas más cortas que la mentira. Es difícil que me sorprendan. Bueno, pondré un nombre: Susi Caramelo.

 

- Oye… ¿Puede ser una cosa y que luego sea otra?

Es tan evidente que no te voy a contestar.

 

- ¿Y dónde podemos verte en pleno apogeo cómico (y suicida)?

Por ejemplo, con Susi Caramelo los domingos en el Agrado Cabaret de Madrid.

 

- ¿Cómo fue tu primera vez... sobre un escenario, tu primera vez ante el público?

Te lo defino todo en una sola palabra: espantoso.

 

- Participas con vehemencia en el documental Buscando la comedia de Carolina Noriega. ¿Qué te ha brindado el humor? ¿Concibes algo que no sea hilarante?

La comedia me ha brindado muchos brindis que jamás se han cumplido y muchos "tratos de camarote", es decir, mentiras, falacias, falsas promesas e ilusiones rotas. Por eso me considero un cómico de bares. Los bares siempre están y estarán para actuar. Gustavo Biosca nació hilarante, se morirá hilarante y se ‘putrefactará’ hilarante.

 

- Un momento inolvidable de tu vida fuera de los escenarios, aunque posiblemente esté relacionado con el gremio del humor.

Pues mira, no está relacionado con el humor. El momento más inolvidable de mi vida, sin duda, ha sido la muerte de mi amiga Estíbaliz, una de las camarógrafas de mi vídeo Gustavo Biosca: Antimagia, que está por YouTube. Curiosamente, yo andaba en un bar coqueteando con ideas suicidas por movidas que no vienen a cuento y ella vino desde Irlanda a verme. A ver, no es que viniese a verme exclusivamente, pero le escribí y estaba casualmente en Madrid y quedamos. Bueno, pues después de darle la chapa una noche entera con mis depresiones suicidas, a las pocas semanas me enteré que se suicidó ella en Irlanda por motivos muy paralelos a los míos. Estuvimos toda la noche hablando de los contras de nuestras parejas, ella parecía que estaba mucho mejor que yo, ¡pero no! De hecho, hablamos de que siempre nos gustamos y que nunca ‘nos entramos’ y, al final, cada uno tuvo que hacer su vida. Risas, abrazos, miradas, lloros, copas, taxis, miradas de complicidad, más lloros y afters de Chueca fueron lo último que viví con ella. ¡Hay veces que no entiendo a Dios!

 

- Gracias por la franqueza. No sé cómo preguntarte ahora por alguna anécdota inconfesable... hasta que vengo yo con mi test bienhumorado y la sueltas.

Dono todos mis ‘bóxer’ a El Corte Inglés. Me explico, cuando se me rompen no los tiro. ¡Nunca! Voy a El Corte Inglés y los cuelgo disimuladamente en una perchita en mitad de todos los Calvin Klein. (Risas.)

 

-¿Tu mejor gag y/o truco de magia?

Mi mejor gag de magia es decirle a alguien: coge una carta y vete a tomar por culo.

 

- Un teatro o lugar para reír a carcajadas. De Madrid o del mundo entero.

El planeta entero es un teatro para reír a carcajadas.

 

- Una película, libro y/o canción para sentirnos bien en épocas convulsas.

El Perfume. Tanto la película y el libro son obras maestras.

 

- Un viaje inspirador para gente especial, como todos nosotros...

Tomar ayahuasca y viajar a tu interior.

 

- Un sueño (acaso cómico) de futuro. A estas alturas… ¿qué te gustaría hacer?

Me gustaría volver a hacer televisión, pero nada que sea monólogos ni cámaras ocultas ni bolos suicidas. Algo loco sí, pero que sea sentado en un plató y que lo que me quede de vida no corra peligro.

 

- ¿Algo que se me haya pasado y te parezca intolerable?

Que no te hayas desnudado todavía a estas alturas de la entrevista.

 

- Y ahora déjanos un mensaje brillante, de los que pueden ser una cosa y luego la otra, para los lectores de Godot y teatreros del mundo, ávidos de cultura, cachondeo, sexo (sí, seguro que también) y espectáculos.

Mi mensaje es el siguiente: (Gustavo berrea, con su habitual sentido disparatado del humor) Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. Beeeeeeeeeeeeeeeeee.

 

P.D.: ¡Muchas gracias! ¡Da recuerdos por ahí y que no decaigan las 'embioscadas' ni el humor! 'Yonkis de la comedia'. ¡Gustavo Biosca está en plena forma!



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